Siempre creí que había una sola clase de prisión, y que esa prisión era el zoonosis.
Hoy comprendo que la miseria, y la pobreza, la calle y la falta de oportunidades, es otra clase de prisión, porque sólo se sale con ayuda, como de las jaulas....

Memoria

Memoria
Perritos de Villegas
Fundación Perritos de Villegas para la defensa del animal abandonado
Entidad sin fines de lucro.
Resolución 0001151

BUENOS AIRES. ARGENTINA

sábado, 9 de abril de 2011

"No se tienen dos corazones, uno para las personas y otro para los animales... Se tiene uno solo o ninguno".

Norma Adriana Ríos dejó este mundo ayer jueves 7 de abril de 2011. Para quienes no la conocieron, ella fue nuestra compañera durante 10 años, desde el principio mismo. Cuando en Neuquén Capital se mataban 3500 perros por año en una cámara de gas, decidió alzar su voz contra eso, saliendo de la inercia que quieren imponer los que matan. No le importó que le dijeran que era una "lucha imposible de ganar", puso manos a la obra y empezó a cuestionar, a pedir explicaciones y a trabajar para cambiarlo. En el camino salvó cientos de perros y gatos, de su propio bolsillo y tiempo, hizo curar animales, socorrió animales heridos, adoptó animales abusados, fue a buscar animales a la perrera, denunció ante la justicia casos de maltrato, educó niños y adolescentes en el buen trato y respeto a los animales, y dedicó años a investigar la problemática de la fauna urbana, proponiendo soluciones a cada uno de los problemas detrás de los cuales los funcionarios de turno se escudaban para decir "No se puede" mientras seguían matando o apoyando las matanzas.   Soportó estoicamente muchos insultos de mentes pequeñitas que suelen pensar que quien ama a los animales los pone por delante de los seres humanos. Mentiras ruines e insultos gratuitos de gente a la que suele no importarle ni los unos ni los otros: el primer conjunto de volantes tenía uno que decía: "No se tienen dos corazones, uno para las personas y otro para los animales... Se tiene uno solo o ninguno". Y así era Normita, todo la conmovía, desde un yuyito peleando por abrirse camino en la unión de dos baldosas en el medio del cemento, hasta un griterío de niños jugando en una escuela. Disfrutó la vida todo cuanto pudo, los aromas, la brisa en la montaña, el sonido de un arroyito, la buena compañía de sus amigos y amigas, su familia. Alma generosa, siempre estuvo para quien la necesitara, con una palabra de aliento, un abrazo en el momento justo, firme pero sensible.   Peleó por sus ideas, y lo imposible empezó a ser posible a fuerza de constancia y dientes apretados. Incursionó en terreno desconocido cuando empezó a tratar con funcionarios y políticos, con reglas distintas a las suyas, porque su palabra valía como un contrato firmado y sellado, y muchas veces se dio cuenta que la palabra de los otros era frágil y cambiante, y que en política a veces no se trata de hacer las cosas bien sino de ganarle al otro con los votos. Cuando pusimos como ejemplo a Rosario y a Almirante Brown (allá por el 2001), le dijeron que era mentira. Demostró que no era así a costa de viajar a ambos lugares y traer pruebas. Restó muchísimas horas a su descanso para escribir informes, conseguir firmas, estudiar y escribir una ordenanza que luego fue tomada por el PJ y presentada bajo el rótulo 155-B-2001 en el Concejo Deliberante de la ciudad de Neuquén, que luego el ejecutivo modificó para poder incluir excusas para seguir matando aunque sea a algunos animales. Batalló para cambiarlo, y siempre sostuvo que esa primera ordenanza de municipio "no eutanásico" en realidad no era tal porque permitía seguir matando. Participó como expositora en varios Congresos Anuales de la Red de Entidades Protectoras de Animales No Eutanásicas de la cual ALAP forma parte desde el año 2001, organizando incluso una Congreso Anual en la ciudad de Neuquén en el año 2009. Fue fuente de consulta de varias ONGs del país y del exterior, y su trabajo y trayectoria es conocido por mucha gente en el ámbito del proteccionsimo.   Dedicó sus esfuerzos a generar legislación que protegiera a los animales y a tratar de hacerla cumplir, porque sin legislación las cosas nunca cambian. Los esfuerzos individuales suman pero nunca son suficientes si el Estado no se compromete en serio, con una fuerte voluntad política. Lo vivió en carne propia, cuando el municipio tomó la actitud de dar su teléfono particular para que con sus propios ingresos socorriera a los animales de toda la ciudad. Vio que no se puede socorrer a todos, ni estar en todos lados al mismo tiempo, ni pagar por todo, y que con toda su voluntad (o con las voluntades de varios sin importar si son muchos o pocos) no se acaba el problema. Por eso decidió hablar con los políticos, que es hacer política, pero no es hacer política partidaria. Nunca le importó el color del que tuviera enfrente, habló con todos, discutió y defendió sus ideas. Quien hiciera las cosas mal era cuestionado, acá en la ciudad y en el resto del país. Sucedió muchas veces que los funcionarios un partido político hicieran las cosas bien en un lugar y mal en otro. En el primer caso se les felicitaba y en el otro se los cuestionaba. Es política, de acuerdo, pero política animalista en todo caso. Y hay mucha diferencia.   Quienes no comprenden que pelear por la legislación adecuada es la forma de avanzar en la protección de los animales, y con la excusa de "no querer hacer política", dicen preferir no meterse. Pero no meterse cuando las cosas están mal es también tomar una posición al respecto: es mantener las cosas mal. Normita luchó incansablemente para que el concepto se entendiera, no sólo en la ciudad de Neuquén, sino en ciudades vecinas también: la defensa de los animales no conoce de fronteras.   Su sueño de conseguir una ciudad verdaderamente no eutanásica está vigente. Y no sólo la ciudad, sino también la provincia y -¿por qué no?- un país no eutanásico. Su corazón era tan grande que lo abarcaba todo. Su última lección -para quienes sepan entenderla- puede que haya sido que cuando uno desaparece de este mundo y ya no pueda curar, rescatar, hacer esterilizar, entregar en adopción, dar tránsito, colaborar con dinero, educar y demás, el plan debería ser capaz de seguir por sí mismo. Para eso hay que trabajar, porque ella porfiadamente desafió a todo y a todos con su sueño "imposible" y así salvó vidas de decenas de miles de animales que no fueron sacrificados entre el 2003 y este año 2011.   Por esto, por su sueño y por su ejemplo, este legado que nos deja nos va a dar más fuerzas todavía para seguir adelante a pesar de lo que surja. Amiga ejemplar, persona excepcional, su dulzura y su firmeza sigue siendo nuestra guía en este futuro que se viene y que no va a ser lo mismo sin ella.   No es lo mismo Normita, no es lo mismo.   Te amamos con todas nuestras fuerzas, siempre vas a estar con nosotros.     Tus compañeros y compañeras de ALAP.   (Espero haber recogido los sentimientos del grupo. FDO: Bibiana Morán, por ALAP Neuquén)       PD: En el cementerio, se acercaron a su tumba dos perros callejeros. Husmearon un poco y se echaron al sol cerca de ella. Seguramente también le estaban rindiendo tributo. Se lo merece.

1 comentario:

Anahì dijo...

Gracias Norma por tu legado!! Siempre presente entre los que seguimos en la lucha! Gracias por todo ese amor!!